Mi abuelito decía siempre a sus nietos: "antes de cruzar, hay que mirar". Algo muy lógico si te da por cruzar una autopista de seis carriles en plena hora punta. Aunque los hay que son mucho más bizarros. Para muestra este extraño experimento, que consiste en hacer pasar una vieja furgoneta por la parte trasera de un enorme Boeing 747 a punto de despegar y con los reactores a máxima potencia. Los restos, aún los andan buscando los submarinistas en el fondo del mar matarile rile rile. Vídeo: Antes de cruzar (tras un avión), hay que mirar…
