Kevin Garrad, soldado norteamericano de la III División de infantería destinada en el conflictivo Irak se encontraba en misión de reconocimiento con una patrulla del ejercito estadounidense cuando fueron atacados por milicianos de la resistencia iraquí armados con fusiles AK 47 Kalashnikov. Una bala impactó en el pecho de Kevin que asustado, se palpó la zona esperandose lo peor, pero… lo único que encontró fue su Ipod destrozada por el balazo. Lo malo es que la Ipod quedó inservible (Apple le va a regalar otra a Kevin). Lo bueno es que le salvó la vida. Gracias a Carlos Nano por enviarnos la noticia.
