
El billar desde comienzos del siglo XVI constituye el verdadero y lujoso mueble destinado a esparcimiento doméstico, y se deriva de los diferentes juegos de bolas que han estado en uso desde tiempos remotos. Que divertido que es invitar a una amiguita y enseñarla a meter las bolas. Y que divertido que es cuando lo consigue y se pone a dar saltitos de alegría.
